La faja petrolífera del Orinoco es una extensa zona rica en petroleo pesado y extra pesado ubicada al norte de rió Orinoco, en Venezuela. Su nombre se debe a la cercanía del río pues la formación geológica de los yacimientos no está relacionada con el mismo.
Se extiende sobre un área de unos 650 km de este a oeste y unos 70 km de norte a sur, para una superficie total de 55.314 Km² y un área de explotación actual de 11.593 km². Estos territorios comprenden parte de los estados venezolanos de Guarico, Anzoatugui, Monagas y Delta Amacuro, desde el suroeste de la ciudad de Calabozo, en Guárico, hasta la desembocadura del río Orinoco en el océano Atlántico. Forma parte de la cuenca sedimentaria oriental de Venezuela y por las magnitudes de los yacimientos de petróleo y gas, constituye una cuenca por sí misma. Es considerada la acumulación más grande de petróleo pesado y extra pesado que existe en el mundo. Las reservas de petróleo original en el sitio de la Faja, según PDVSA, alcanzan hasta ahora 1,36 billones de barriles.
La faja petrolífera del Orinoco está conformada por cuatro campos:
- Campo Carabobo con reservas estimadas en 227.000 millones de barriles.
- Campo Boyaca con 489.000 millones de barriles.
- Campo Junin con 557.000 millones de barriles.
- Campo Ayacucho con 87.000 millones de barriles.
Para un total de 1.360 billones de barriles, subdivididos en 29 bloques de 500 km² cada uno aproximadamente, teniendo un potencial aún mayor de producción si se explorase en su totalidad y confirmase todas las investigaciones recientes hechas sobre esta zona de relativa importancia en la producción petrolífera actual y futura.
El plan de certificación propuesto por el Gobierno venezolano de reservas de crudo llamado Proyecto Magna Reservadocumentaría la existencia de unos 172.000 millones de barriles de petróleo, en el campo de prospección delimitado por el Gobierno venezolano de la faja petrolífera del Orinoco; es decir, las reservas certificadas sólo representarían un 20 por ciento del petróleo original en el sitio. Actualmente Venezuela tiene reservas petroleras de 296.500 millones de barriles de petróleo (con un factor de recuperación del 20%), certificados por la OPEP lo que indica que Venezuela ocupa el primer lugar del mundo con las reservas petroleras, por encima de Arabia Saudita.
En este escenario, la faja petrolífera del Orinoco surge como uno de los factores de importancia mundial en la política geopetrolífera del Gobierno venezolano, debido a sus potenciales de reservas.
La importancia geoestratégica de la faja petrolífera del Orinoco quedó de manifiesto durante el viaje realizado por Hugo Chavez a Europa en julio de 2008, en el que logró varios acuerdos comerciales con Rusia, Bielorrusia, Portugal y España para su prospección y futuras exploraciones, de manos de la estatal PDVSA, para así garantizar una fuente constante de divisas para el fisco nacional, y una notable independencia en materia de recursos energéticos.
Arco minero del orinoco
Con el nombre de Arco Minero del Orinoco, fue denominado el decreto que permitirá el desarrollo minero de una basta área al norte del Estado Bolívar, toca una parte del Amazonas y otra del Delta Amacuro, para una extensión total de 111.843,70 kilómetros cuadrados en el que se otorgarán en concesiones a unas 150 empresas mineras de diversas partes del mundo. Esto constituye aproximadamente 12% del territorio nacional.
Según explica el ex senador Alexander Luzardo, quien fuera el autor de las disposiciones ambientales de la actual Constitución Bolivariana, se trata de una amplia zona de gran biodiversidad que abarca gran cantidad de bosques, selvas que están protegidas por decretos de reserva forestal como el caso de Imataca, de 3 millones 800 mil hectáreas, La Paragua y El Caura con 5 millones 134 mil hectáreas, monumentos naturales como el caso de Guanay decretados en 1991 y cuencas que están protegidas igualmente por leyes ambientales y convenios internacionales como la Cuenca del Caroní de 96 mil kilómetros cuadrados, que provee de las reservas de agua dulce más importantes del país y generadora de 60% de la energía hidroeléctrica que alimenta la represa del Guri y el complejo hidroeléctrico.
La zona protectora del estado Bolívar decretada en el año 1975 abarca 7 millones 262 mil 358 hectáreas, es la zona protegida más extensa de Venezuela. Esto da un promedio de 80% protegido del Estado Bolívar. Para el ambientalista Luzardo, esa es la gran creación de planificación que legó el período democrático “y sin eso no habría represa del Guri”, enfatiza Luzardo. El tema cobra relevancia cuando el pasado lunes Corpoelec publicó en su portal web que el nivel de agua de la represa había llegado a 244,89 metros sobre el nivel del mar (msnm), colocando a la represa a 89 centímetros del inicio del colapso eléctrico que es de 244 msnm.
De allí que considere el especialista en derecho político ambiental, que ese decreto, que abarca una extensión del territorio dos veces el tamaño del Estado Zulia, constituya el sacrificio ecológico de una gran parte del territorio que afectará a generaciones presentes y futuras. De allí que califique este decreto como un “crimen ecológico” solo comparable al efectuado por la desaparecida Unión Soviética en el Mar de Aral.
En aquel caso emblemático para el mundo, se sacrificó el espacio marítimo en función del desarrollo agrícola para la producción de algodón. Pero los efectos posteriores resultaron más dañinos que el beneficio económico perdiéndose gran parte del mar, volviendo sus aguas estériles y provocando la desaparición de unas 150 especies que vivían en el mar y ríos afluentes, como consecuencia de la contaminación.
Por qué el decreto
El Motor Minero forma parte de uno de los 14 motores que fueron establecidos en la Agenda Económica Bolivariana que diseñó el presidente Nicolás Maduro para reimpulsar la economía venezolana. El llamado “Arco Minero” según define el decreto 2.248, es fundamental para impulsar la transición del “rentismo petrolero”. El mismo busca promover la minería lícita y ordenada, en esa región de Bolívar en donde se encuentran aproximadamente 200 millones de toneladas de bauxita y 44 mil toneladas entre oro y diamante.
Según expresó el gobernador de ese Estado, Francisco Rangel Gómez, durante la presentación de la Agenda Económica Bolivariana, el Arco Minero del Orinoco pudiera ubicar a Venezuela como la segunda reserva de oro más grande del mundo y posicionará al Estado Bolívar como una alternativa económica no petrolera. En el encuentro por la activación del Arco Minero Orinoco participaron más de 150 empresas, de 35 países, interesados en la inversión en suelo venezolano.
Por su parte, el presidente del Banco Central de Venezuela informó que en abril estarán instaladas en el país varias empresas mixtas con capital canadiense, estadounidense y alemán para iniciar la extracción de oro, cobre, plata y coltán en el Arco Minero del Orinoco, como parte de los convenios suscritos por el Estado venezolano para la explotación de minerales”.
El funcionario ha asegurado que con la minería va a darse un impacto positivo en el Producto Interno Bruto.
El decreto ofrecerá facilidades a estas empresas, que en su artículo 21, expresa que “el “Ejecutivo Nacional podrá otorgar exoneraciones totales o parciales del impuesto sobre la renta y del IVA, aplicables a las actividades conexas a la actividad minera, a los fines de fomentar el impulso y crecimiento de la Zona de Desarrollo Estratégico Nacional Arco Minero”.

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